La emblemática “M” cobra protagonismo como icono de marca.

Con este ya son nueve los cambios que ha experimentado la marca desde su fundación en 1890, este último motivado por la necesidad de reforzar su posicionamiento premium con un diseño más contemporáneo. La “M” cobra fuerza y se convierte en icono y protagonista, y las “5 estrallas” quedan integradas en la etiqueta central de la botella.
Además de la etiqueta, el collarín cambia de forma y no llega hasta la boca de la botella, por lo que se gana en practicidad para el consumidor.
El compromiso que Mahou tiene con el entorno y, especialmente, con el medio ambiente también queda patente en esta ocasión ya que las etiquetas están fabricadas con un papel más ecológico y se ha diseñado una nueva caja ecológica para las botellas no retornables.

