Ante un intento de modernizarse, los dirigentes de la clase política se apuntan a las redes sociales más por obligación que por convicción.
No cabe duda de que twitter es para los famosos, y en concreto para la clase política, un escaparate perfecto para ganar notoriedad y una toma a tierra con el resto de mortales del mundo. Una afirmación muy válida siempre y cuando se haga un uso correcto de esta herramienta, y en algunos casos… un uso, y punto.
¿Por qué digo esto? Porque parece que hoy en día ni siquiera nuestros políticos saben hacer esto bien. Reconozco que el hecho de tenerlos siempre entre ceja y ceja no ayuda a una valoración positiva de ninguna de las iniciativas que emprenden, entre ellas la de oh cómo molo y cómo escucho a mi electorado porque ya tengo una cuenta en twitter.
Vamos a examinar detenidamente a los dos líderes de los principales partidos políticos de España (señores del 15M, discúlpenme de verdad por fomentar el bipartidismo).
