Ante un intento de modernizarse, los dirigentes de la clase política se apuntan a las redes sociales más por obligación que por convicción.
No cabe duda de que twitter es para los famosos, y en concreto para la clase política, un escaparate perfecto para ganar notoriedad y una toma a tierra con el resto de mortales del mundo. Una afirmación muy válida siempre y cuando se haga un uso correcto de esta herramienta, y en algunos casos… un uso, y punto.
¿Por qué digo esto? Porque parece que hoy en día ni siquiera nuestros políticos saben hacer esto bien. Reconozco que el hecho de tenerlos siempre entre ceja y ceja no ayuda a una valoración positiva de ninguna de las iniciativas que emprenden, entre ellas la de oh cómo molo y cómo escucho a mi electorado porque ya tengo una cuenta en twitter.
Vamos a examinar detenidamente a los dos líderes de los principales partidos políticos de España (señores del 15M, discúlpenme de verdad por fomentar el bipartidismo).
@conRubalcaba, todo un logro, casi 14.500 seguidores en menos de 20 días, sin duda un loable intento por conectar con el pueblo llano y bla bla bla… una media de 41 tweets diarios, ¿suyos? seguramente ninguno. No se trata de spamear a los followers con más de 10 tweets por hora, todos realizados por un equipo de expertos en comunicación y redes sociales, se trata de conectar de verdad con la gente, de transmitir de verdad tus ideas sin convertirte en la marioneta de tu equipo de asesores. Sigue sin gustarme la lejanía que trasmite esto y sólo reafirma una vez más la completa desconexión que existe entre la clase política y el resto del mundo. Seguramente una filosofía ingenua la mía. Yo prefiero llamarla idealista.
@conRubalcaba sigue sin ser la voz de un político, más bien el ruido de mucha gente que habla en nombre de otro. Por eso prefiero seguir a Bisbal y a sus pirámides, que por lo menos tengo la certeza de que los tweets los escribe él.
Ahora debería tocarle el turno a su competidor, Mariano Rajoy, pero tendremos que dejar esta posible crítica para cuando se cree una cuenta en twitter, mientras tanto, igual me dedico a seguir a sus suplantadores que probablemente me entretengan más (@marianorajoy, @MarianoRajoyPP)
Desgraciadamente el marketing en política también existe. Sería maravilloso que todos ellos fuesen marca blanca, y que únicamente se les votase por lo que hacen (si fuera por lo que dicen…), sin embargo cada exposición de un político en los medios de comunicación y en las redes sociales no es más que un intento por ganar notoriedad, exactamente igual que las grandes marcas. La diferencia es que las compañías privadas sí que escuchan a los clientes, mientras que los políticos hablan y oyen, pero no escuchan a nadie.
Por cierto, aprobado con nota para el coordinador general de IU @cayo_lara, que por lo menos nos hace pensar que conoce la contraseña de su cuenta en twitter.
