La compañía de altos vuelos Ryanair (o quizás debería decir de bajos vuelos después de escribir este artículo) tiene defensores incondicionales de la marca pero cuando saca estos anuncios…
Lo que transmite una marca no son únicamente las características de su producto sino también los valores que se encuentran detrás de la marca. Cuando hay una figura emblemática que relacionamos siempre con la marca, cualquier cosa que haga o diga tiene una repercusión directa en la marca. Este es el caso del dueño de Ryanair, Michael O’Leavy que hace que sus apariciones en público sean siempre tan polémicas como la última que protagonizó en el aeropuerto de Barajas frente a los trabajadores de Spanair, haciéndole un flaco favor a la marca, sinceramente.
La mano sin piedad y de mal gusto se ve detrás de cada una de las campañas de publicidad que han salido a la luz de la compañía aérea. Y es que él es de los que piensa, que hablen de mí aunque hablen mal. La última campaña de publicidad ha sido mostrar a sus azafatas en cueros (debe ser con la parte de cuero que le ha sobrado de los asientos, cada vez más pequeños, por cierto).
En total han sido dos anuncios que han recibido unas cuántas quejas por ser considerados sexistas y de tratar a las mujeres como objetos y todo ello para vender billetes a precios muy hot. La autoridad británica en materia de publicidad (ASA) prohibió a Ryanair que utilizara estos anuncios en la prensa británica. La respuesta de la cabeza pensante de Ryanair ha sido básicamente que seguirá utilizando estas imágenes como mejor le parezca, vamos un acto de rebeldía muy propio de este personaje y llama de idiotas a las autoridades competentes en publicidad. Toda una polémica, desde luego, sobre todo cuando Michael O’Leavy mandó a ASA anuncios de revistas donde se mostraban también imágenes de mujeres en ropa interior anunciando perfumes, bolsos…etc. ¿Qué pensáis? Personalmente, a mí me cae mal este personaje, pero siendo objetiva pienso que puede tener algo de razón, venimos utilizando imágenes sexistas en publicidad desde hace mucho y no únicamente de mujeres, porque el concepto vende, básicamente. Así que si lo hace una marca de coches, por ejemplo, ¿por qué no puede una línea aérea?
