Hoy vamos a hablar de dos personajes que fueron pioneros en el marketing y la comunicación de principios del siglo XX. Ambos tienen un punto en común: el color de su piel y el haber entendido que las diferencias raciales también hay que cuidarlas en pos del negocio
La primera por orden de aparición en la historia será la señora C.J. Walker, toda una auténtica pionera, mujer y negra, una combinación sorprendente a finales del siglo XIX. Fue el primer miembro de su familia en nacer libre, en Louisiana, 1867. Hizo su fortuna convirtiéndose en la fabricante e imagen de la primera línea de productos de belleza para piel y cabello dirigidos a personas de raza negra. Fue la primera mujer americana millonaria por méritos propios, y la más rica Afroamericana de la época.
La señora Walker trataba sus problemas capilares con sus propios remedios caseros; el primer producto que comercializó fue un champú que resultó ser un éxito. Hasta entonces no había habido ningún producto específico dirigido a esta raza, y más aún, los anuncios de otros productos o ignoraban totalmente a esta población o la ridiculizaban y presentaban como personajes cómicos y secundarios; “el negro gracioso” era su único papel. Leer el resto del artículo »
